


Cars 2 nos recuerda que los actos que realmente cambian el mundo suelen venir de personas que no están demasiado preocupadas por representarse a sí mismas

Lo hermoso de una película para niños con una buena historia es que su profundidad está al descubierto, casi a la intemperie. El problema, así, no consiste tanto en descifrar un mensaje oculto, sino en observar cuidadosamente lo que ya está ahí.

«La intelectualidad no debería separarse de la espiritualidad. (…) Nuestra época se resiente de la división que ha consentido entre la técnica y el espíritu. Hemos conservado la mentalidad del esclavo»
-Jean Guitton, El trabajo intelectual.

El texto de León XIV es maravilloso. Se ve a todas luces que el pontífice está muy bien asesorado, de manera que no desentonan sus

La esperada carta encíclica de León XIV Magnifica humanitas constituye realmente un documento profético. Sintetiza lo que hoy tiene que decirle la Iglesia al mundo

Es necesario que, como católicos formados intelectual y prácticamente, guiemos a quienes no poseen las coordenadas de nuestro movimiento más que intelectual ante problemáticas tan sorprendentes como la Inteligencia Artificial.

Veía hace unos días la entrevista de un literato que afirma: “el trabajo no da la felicidad (…), da dinero; el dinero lo que permite es comprar la libertad”, pues “no se trabaja para ser feliz”.

Es complejo pensar que lo estable puede surgir de lo inestable. Esta cultura de sexo casual o Hook-up culture está fundamentada en una incorrecta comprensión de la libertad, pues en ella se dirige la libertad hacia el placer más inmediato, y no hacia el bien más adecuado.

Que el cristianismo ha supuesto una toma de conciencia sobre el valor del trabajo queda fuera de toda duda. Quizá la referencia más clara a