La libertad está en el interior

Las palabras no se pueden encarcelar, y por eso son liberadoras.
Cómo servir cuando uno no sirve
¿Y si creyéramos que no servimos para servir? En ese caso ¿cómo se sirve cuando uno no sirve? … Con las manos.

Las palabras no se pueden encarcelar, y por eso son liberadoras.
¿Y si creyéramos que no servimos para servir? En ese caso ¿cómo se sirve cuando uno no sirve? … Con las manos.