En tierra de nadie
cada cual tenía su propio modo siniestro de lacerar al ‘enemigo’; con cualquiera se sentía igualmente miserable, igualmente despreciable… ¡Cómo lo habían hecho sufrir aquéllos; cómo él les había pagado con la misma moneda!
cada cual tenía su propio modo siniestro de lacerar al ‘enemigo’; con cualquiera se sentía igualmente miserable, igualmente despreciable… ¡Cómo lo habían hecho sufrir aquéllos; cómo él les había pagado con la misma moneda!