Ensayo en defensa del ánime
Las diferencias culturales que nos parecen tan extrañas se vuelven oportunidades para hacer de lo ajeno familiar, conocer nuevas perspectivas, sensibilidades y, en general, hacer de nuestra experiencia en el mundo algo mucho más amplio y rico.
Rescatar el Espíritu Olímpico
Podemos competir –jugar, al fin y al cabo- con hermanos de otros países y rescatar un ideal de unidad en la diferencia. El lenguaje de la competencia y del deporte suprime la babel de los diferentes idiomas y las distintas culturas. Por ello es necesario rescatar y promover el auténtico espíritu olímpico, como una especie de ensayo en la forma de relacionarnos entre las personas y entre los países.
Navidad en Japón
Todos en México (o la gran mayoría) hemos cantado villancicos, ido a posadas, roto piñatas y decorado un árbol de Navidad pero… ¿Hacen lo mismo en Oriente? ¿Festejan la navidad o no?