¿Qué puedo esperar? Que venga tu Reino

En el Talmud está escrito que al morir, una de las seis preguntas a responder con sinceridad es: ¿con cuánta ansia esperaste al Mesías? Una pregunta directa, que debería arrebatarnos de nuestra zona de confort. Porque a esa pregunta hay que responder que no esperamos pasivamente. Divisamos al Mesías que ya viene y no tarda, que nos preguntará directamente ¿cómo me esperaste?

El retrato del Anticristo

El relato del Anticristo comienza con una profecía sobre el siglo XX: época de las últimas grandes guerras y revueltas revolucionarias.

Walter Benjamin: filosofía e infancia

Por fortuna, aun entre filósofos hay quien ha pensado la filosofía de otra manera y quien se ha acercado a la infancia desde otro lugar. Ya no desde la altura del adulto, con el sentimiento de superioridad que suele acompañarlo; tampoco desde la posición de autoridad que con frecuencia se adjudican los intelectuales. En cambio, lo han hecho desde una estatura baja, desde los rincones, sentándose en cuclillas al ras del suelo para jugar, para mirar el mundo a través de rendijas.

Entre el ruido y la prisa de Jerusalén

Entre el ruido y la prisa de Jerusalén, un hombre detuvo el tiempo, sin vergüenza, no como en ocasiones puede ocurrirnos, que nos persignamos rápido para que otros no vean. Abstraído del mundo, en un diálogo personal, hace de su vida una oración constante.

Kotel, padre e hijo

El padre emocionado, orgulloso y con amor, ora junto con su hijo en el lugar más sagrado para el judaísmo: el Kotel o Muro de los lamentos. Un momento conmovedor, donde padre e hijo, unidos en un mismo abrazo, en una misma fe, levantan juntos una oración.

Granada

La granada también es un símbolo del amor y la fecundidad, es por ello que nunca puede faltar en las bodas y sobre todo en la celebración del Rosh Hashana o año nuevo.

Estelas en Berlín

Diseñado por Peter Eisenman, en un terreno desnivelado se erigen 2711 estelas de hormigón.

Las piedras no se marchitan

Es parte de la tradición llevar colocar una piedra, no solamente para señalar la visita, sino porque al contrario que las flores, las piedras no se marchitan, son duraderas y simbolizan la permanencia –de los difuntos- en nuestra memoria.

El cementerio judío de Praga

Las lápidas resquebrajadas del cementerio judío de Praga, en el Josefov, nos hablan de un mundo que pasó hace cinco siglos.