Piedras de tropiezo

En 1966 comenzó el artista Gunter Demnig un proyecto llamado Stolpersteine, que podríamos traducir como piedras de tropiezo.

Las piedras no se marchitan

Es parte de la tradición llevar colocar una piedra, no solamente para señalar la visita, sino porque al contrario que las flores, las piedras no se marchitan, son duraderas y simbolizan la permanencia –de los difuntos- en nuestra memoria.