Cuando las paredes oyen: entre lo privado y lo público

Las conversaciones eran escuchadas y, para ello, había varios métodos de vigilancia muy efectivos. Popularmente, se dice que “las paredes oyen”, y con la Stasi velando por la seguridad nacional, el dicho se cumplía: se implantaban micrófonos y hasta la conversación más banal era escuchada con atención y protocolada minuciosamente. Ni siquiera en la intimidad y privacidad del hogar se podía estar seguro, porque la esfera privada se había vuelto pública.
Resistencia informática
El exceso de poder me parece una razón suficiente para plantar resistencia contra las redes sociales vinculadas con Facebook (WhatsApp e Instagram son las más famosas). La ambición inhumana con la que se dirige la corporación es otra razón. No estoy de acuerdo con esa visión de la vida y las relaciones humanas, y tampoco estoy de acuerdo con promoverlas.