Tú no eliges la lluvia que te cala hasta los huesos

Para Cortázar, el amor no se elige, es algo que se padece, es una lluvia que te empapa y cala hasta los huesos, pero no se elige, tiene un componente de destino, pero también de libertad, porque se puede elegir entre dejar que la lluvia te empape o abrir un paraguas y continuar con tu camino.
Matrimonio: ¿entrarías a un negocio con posibilidades de fracaso mayores a 40%?

Si el matrimonio es un contrato, deberíamos fijarnos bien con quién estamos haciendo ese contrato, y saber que ante cada problema estaremos obligados contractualmente a resolverlo juntos, como socios en un negocio.