La filosofía se hace entre amigos: Lo que aprendí de José Molina Ayala
Extrañaré mucho a José porque era un hombre bueno. Siempre tenía una palabra amable, una anécdota divertida, una cita erudita, un comentario esclarecedor. La puerta de su oficina siempre estaba abierta.
Humor y sabiduría
Hipercrítico, pero no necesariamente acusador, en sus tiras cómicas Quino retrató con agudeza el devenir de una época signada por efervescentes acontecimientos políticos, sociales y económicos, nacionales e internacionales, que, si bien fueron propios del siglo XX, sus repercusiones resuenan todavía hoy.