Rescatar el Espíritu Olímpico

Podemos competir –jugar, al fin y al cabo- con hermanos de otros países y rescatar un ideal de unidad en la diferencia. El lenguaje de la competencia y del deporte suprime la babel de los diferentes idiomas y las distintas culturas. Por ello es necesario rescatar y promover el auténtico espíritu olímpico, como una especie de ensayo en la forma de relacionarnos entre las personas y entre los países.