La soledad

Aunque no estemos solos y tengamos apoyo humano y divino para sobrellevar nuestro dolor, cada uno sufre solo, de forma análoga, cada uno muere solo, aunque esté acompañado por amigos y familiares.

AUSENCIAS

En estos últimos meses, todos hemos perdido algo. Algunas pérdidas parecen triviales: tiempo perdido o algo que nos fue robado— dinero, una llanta de refacción, una computadora. Otras pérdidas son irreparables—personas que mueren y que no volveremos a ver, al menos en esta vida y en este mundo. La muerte de una persona nos confronta de manera radical con con la realidad de la ausencia.