Las tragedias

Nací en Cancún. En 1982. Aún recuerdo el primer huracán que nos tocó. El méndigo Gilberto. Fue una locura. Eso sí, siempre supimos que era un canijo. Nunca lo menospreciamos. De todas formas, pegó con fuerza y saña. Y dejó un sentimiento de desolación y desasosiego entre los habitantes de la zona por años. Me […]

Mi madre

Me hago la misma pregunta mientras la tragedia y la muerte me miran desde el borde de mi cama con sus ojos vidriosos. Ni siquiera se divierten, no conversan, mudas, impávidas, las moscas se posan sobre ellas y ni siquiera las espantan.