La herencia religiosa: un encuentro con Dios en las bondades cotidianas.

Es muy curioso que dentro de todo lo que nos heredan nuestros padres la forma de relacionarnos con la espiritualidad es una de ellas. Si nuestros padres son ateos, nosotros seremos ateos; si nuestros padres son agnósticos, seremos agnósticos y si son católicos, seremos católicos. Al menos en primera instancia.