El joven Heidegger en 1922, y la gestación de una propuesta ontológica
El año 1922 habría de ser uno muy importante para el joven profesor de filosofía, Martin Heidegger. Daría dos pasos trascendentes en su carrera profesional: solicitar una plaza como profesor titular en la Universidad de Marburgo, e iniciar los escarceos de su obra magna: Sein und Zeit (Ser y tiempo).
La posibilidad más propia
Existir es, según las reflexiones de Heidegger, abrirse a las propias posibilidades. Entre ellas, la propia muerte es la posibilidad más cierta. Pero la muerte no es simplemente el último suceso de la vida. No es un incidente final, sino que su incidencia se da a lo largo de toda la existencia: el morir surca la existencia del ser humano de inicio a fin.