Es tiempo: Se hace tarde y anochece
Hay cosas ante las que no podemos callar. Vivimos un tiempo en el que es nuestro deber denunciar abiertamente las injusticias, desviaciones y demás temas sensibles, pero no debemos hacerlo con tibieza y a media tinta. Es el momento de volver a llamar a las cosas por su nombre y sin miedo reformar lo que tengamos que reformar, comenzando por nosotros mismos.