La filosofía se hace entre amigos: Lo que aprendí de José Molina Ayala
Extrañaré mucho a José porque era un hombre bueno. Siempre tenía una palabra amable, una anécdota divertida, una cita erudita, un comentario esclarecedor. La puerta de su oficina siempre estaba abierta.
Nadar sin mojarse
Qué más quisiéramos todos que tener las oportunidades de un alumno de primer semestre y la experiencia de que te da una década de trabajo y responsabilidades al mismo tiempo, pero eso es como querer nadar sin mojarse.