Los secretos del dinero

Algunas tesis sobre el uso y abuso del dinero

En abril del 2020, como parte de mi trabajo en la dirección de Prevención del Delito de la Policía Municipal de Toluca, tuve la oportunidad de participar en un programa dirigido a policías sobre finanzas personales. Titulé a mi participación “Los secretos del dinero” más para generar expectativa que porque fuera a revelar secretos de cómo hacerse rico — secretos que desconozco y que de conocerlos ¡no los revelaría gratuitamente!

Pongo ahora de forma puntual las tesis y recomendaciones de esa plática.

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El dinero no me define.

El dinero no es la solución a todos mis problemas.

¿Qué es el dinero? Una herramienta. Una tecnología social, como el lenguaje y la ley. Un bien colectivo.

“El dinero se gana trabajando.” Hay otras formas de obtener dinero: heredar, ganarse la lotería, robar, matar, secuestrar, extorsionar…Pero el dinero bueno, “el más sabroso” se gana trabajando. El dinero es la remuneración, el pago económico por nuestro trabajo.

El dinero malo siempre hace daño:

  • Hace daño a quien lo roba, en primer lugar.
  • El dinero mal habido “llama” a dinero mal habido: genera adicción y conduce a quien lo administra a quedar atrapado en estructuras criminales.
  • El dinero mal habido generalmente se gasta en hacerse daño a uno mismo y a los demás: vicios y despilfarros.
  • El dinero malo nunca es suficiente; siempre queremos más.
  • El dinero malo, incluso si se gasta en cosas buenas, sigue siendo malo, tal es el caso de las “narco-despensas”.
  • Robarle dinero a alguien le hace daño: es quitarle su tiempo y trabajo.

Uso óptimo del dinero: Gastar el dinero en cosas buenas: salud, educación, patrimonio, inversión, solidaridad (apoyar obras buenas y personas necesitadas)

Mal uso del dinero:

  • Uso pésimo: Gastar el dinero en hacerte daño.
  • Mal uso: gastar el dinero bueno en aquello que no es necesario, cuando no se tiene para lo necesario.
  • Mal uso: invertir mal el dinero bueno.

¿Por qué no me alcanza el dinero?

  • ¿Cuánto gano y cuánto gasto?
  • Ningún dinero alcanza cuando se gasta mal:
    • Es conveniente controlar primero el gasto y luego tratar de mejorar el ingreso.
    • Tener muy claras las prioridades de gasto, ser muy firme y disciplinados.
    • Aceptar mi realidad: “para lo que me alcanza.”

Caveat emptor (“sé precavido, comprador”)

  • Cuidado con el dinero fácil y el dinero regalado: Cuidado con el efecto que puede tener en nosotros.
  • Cuidado con quien ofrece dinero fácil.
  • Cuidado con el dinero caro: deudas y uso del crédito.
  • Cuidado con querer vivir por encima de las propias posibilidades.

¿Cómo le hago para evitar el “stress financiero”?

1. Disciplina en el gasto:

  • Como con la dieta, como en el entrenamiento físico, la constancia y la disciplina son esenciales.
  • Pensar es importante, pensar en cómo me conviene más usar mi dinero.
  • Escribir mis prioridades y revisar qué aspectos cubren esas prioridades.
  • No rendirse.: Estamos luchando por adquirir un hábito, y no es fácil.
  • Administrar el dinero en pareja, o en familia, si es el caso.

2. Eliminar gastos tontos y de estatus:

  • Servicios innecesarios, desde los “ring-tones” hasta los “clubs del vino”.
  • Gasto en gadgets.
  • Ropa y otros símbolos de estatus.
  • Gasto en “experiencias”: restaurantes, entretenimiento.

3. No tirar el dinero:

  • Evitar caer en fraudes, como la “Flor de la abundancia” o las estrategias de Phishing en todas las plataformas digitales.
  • No entrar en malos negocios:
    • No hay dinero fácil.
    • Si no entiendes cómo genera rendimientos un negocio o un activo, no inviertas (recuerda la historia de FTX)
    • No hay dinero bueno en un negocio criminal, como el factoraje.
    • Cuidado con el exceso de confianza.

4. Oficios para ahorrar y producir: Si tienes la fortuna de saber algún oficio, aprovéchalo, y enséñalo a tu familia.

5. Cuando puedas, ayuda:

  • Recuerda que “da el que quiere,  no el que puede”;
  • “Dichoso el hombre que se compadece y presta”. (Salmo 111)
  • Presta a quien genuinamente lo necesita.
  • Cuida no generar malos incentivos.
  • Y presta sin esperar cobrarlo.

El dinero no define quiénes somos. Vivir en la verdad implica asumir nuestra realidad: definir cuáles son nuestros gastos más importantes y saber que podemos mejorar nuestra situación financiera, siempre y cuando comencemos por conocerla y aceptarla.

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