Redescubrir el alma
El panorama para el “alma” parece ser desolador: ni filosófica, ni científica, ni teológicamente parecía un concepto estable, seguro, sino que comenzaba a ser descartado como parte del acervo cultural de la humanidad.
El panorama para el “alma” parece ser desolador: ni filosófica, ni científica, ni teológicamente parecía un concepto estable, seguro, sino que comenzaba a ser descartado como parte del acervo cultural de la humanidad.
Aunque no estemos solos y tengamos apoyo humano y divino para sobrellevar nuestro dolor, cada uno sufre solo, de forma análoga, cada uno muere solo, aunque esté acompañado por amigos y familiares.
Es novedoso y políticamente incorrecto subrayar la prioridad de la verdad en el diálogo. Si no estamos llenos de Dios, ¿qué es lo que transmitiremos en las redes sociales?
Ese supremo testimonio de fe, que es el martirio, donde se da la vida por la fe en Jesús, es el principal camino que nos conduce a la unión, y que nos muestra cómo es más importante lo que nos une que lo que nos divide.
Es imprescindible que, al pensar en el sacerdocio, más que mirar a los que han caído, causando tanto mal en las almas, miremos a los testigos de la grandeza del sacerdocio, a los santos, que se han desgastado por predicar la palabra de Dios, administrar los sacramentos y vivir las obras de misericordia.
¿Qué hacemos con la obra de Rupnik? Conservarla sin duda. El bien que hace la belleza como cauce hacia lo divino, la forma en cómo eleva el alma del hombre a la trascendencia, le permitirán a Marko Rupnik pagar por sus pecados.
Por Salvador Fabre Entérate de SPES en Telegram:https://t.me/spesetcivitas Mucho se ha escrito ya sobre el documental “AMÉN” de Star+. He aquí una nueva contribución, que
Por Salvador Fabre Entérate de SPES en Telegram:https://t.me/spesetcivitas En algunos ambientes católicos se ha vuelto frecuente contraponer los pontificados de san Juan Pablo II con
En la cuaresma buscamos purificar el corazón, en la pascua se ven los resultados: si realmente logramos sacar todo el vinagre que lo embarga, para poner la miel que Dios quiere otorgarnos, y esa, compartirla con los demás.