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Santas eco-friendly: Hildegard von Bingen y Kateri Tekakwitha

por | Abr 9, 2022 | 0 Comentarios

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Cada vez está más de moda ser “eco-friendly” y surgen propuestas que como individuos podemos ejecutar, desde pedir bebidas sin popote, llevar bolsas de algodón o de cualquier material al supermercado, reducir el consumo de carne y de ropa (fast fashion), compensar los vuelos o comprar alimentos con menos empaques. 

Desde hace algunos años, hemos escuchado más sobre ecología y algunas personas han intentado reflexionar y hacer algo para solucionar el cambio climático. Un ejemplo es la encíclica Laudato si del Papa Francisco, otro es la conferencia de París del 2015 en que trataron el tema o las manifestaciones llamadas Fridays for Future que comenzó la activista Greta Thunberg. Sin embargo el interés por la creación y su cuidado es anterior, de otro modo Francisco de Asís no habría llamado hermanos al lobo, al sol y a la luna. 

El 22 de abril se celebra el día de la tierra y para conmemorar la ocasión les presentamos a dos santas eco-friendly: Hildegarda de Bingen y Kateri Tekakwitha.

Una monja enamorada de la Creación, fiel a la tierra y llena de cielo

Santa Hildegarda de Bingen (1098-1179) fue una santa alemana del siglo XII que fue elevada a doctora de la Iglesia en el 2012 por el papa emérito Benedicto XVI. Esta interesante mujer además de llevar una vida de santidad, fue una erudita en las ciencias de su época.

 Estaba orgullosa de ser mujer y afirmaba que Dios creó el género femenino como “espejo de Su belleza”,  para abrazar amorosamente a toda la Creación.

Hildegarda fue compositora, escritora, filósofa, científica, naturalista, médica, abadesa, mística, teóloga… Sí, parece increíble, pero fue capaz de ahondar en muy diversos saberes. Sus estudios, científicos y literarios, profundizaron tanto en la materia  hasta tal  punto que es considerada por muchos como la madre de la historia natural. Ningún monje, sabio o místico del siglo XII se dedicó tan atentamente a la observación de la naturaleza y con tan apasionada entrega a la solución de los misterios del mundo como esta abadesa.

La visión de Hildegarda constituye toda una teología en su canto de alabanza al cosmos saturado de amor: 

“Desde lo más profundo de la tierra hasta lo más alto de las estrellas, he aquí que el amor inunda el universo, y amando se ha unido a todo cuanto existe, pues le dio un beso de paz al Rey, al Altísimo.”

Hoy es considerada patrona de la ecología, de los músicos, de los escritores, y de la medicina natural.

Para saber más sobre Santa Hidegarda, les recomendamos la biografía que se titula Hildegarda de Bingen. Una vida entre la genialidad y la fe de Christian Feldmann en la editorial Herder. https://www.herdereditorial.com/hildegarda-de-bingen

Visión de Hildegard von Bingen. Fuente: Liber Divinorum Operum.

El lirio de los mohawks

Kateri Tekakwitha (1656-1680) fue una joven Mohawk cuya conversión al catolicismo, valentía de cara al sufrimiento, santidad extraordinaria y amor por la naturaleza son una inspiración para todos. 

Kateri nació en una comunidad indígena en lo que hoy es Nueva York. Cuando tenía sólo 4 años sus padres murieron en una epidemia de viruela y Kateri quedó con cicatrices en el rostro y daños en la vista como secuelas de la enfermedad. A pesar de esto, cultivó una gran belleza interior por haber comprendido que el camino al amor auténtico provenía solo de Jesús.

Debido a su mala visión, Kateri fue llamada Tekakwitha, que significa “la que se tropieza con las cosas”. El resto de su familia intentó que se casara, pero Kateri quiso dedicar su vida a Dios.

Kateri fue marginada y acosada por su fe cristiana y su voto de virginidad; sin embargo se mantuvo fiel a ambos. Viajó más de 320 kilómetros por bosques, pantanos y ríos, a pie y en canoa, para poder establecerse en la misión jesuita de San Francisco Javier, cerca de Montreal. Allí pasó tiempo en los bosques, en profunda oración, muchas veces con el Santísimo Sacramento.

Era conocida por su dulzura, amabilidad y buen humor. En Canadá, Kateri enseñaba oraciones a los niños y trabajaba con los ancianos y enfermos. 

Durante los últimos años de su vida, Kateri, soportó un gran sufrimiento por una enfermedad grave y murió a los 24 años. Sus últimas palabras fueron: “Jesos Konoronkwa”, que significa: “Jesús, te amo”. A los pocos minutos de su muerte, su rostro milagrosamente se transformó y todas las cicatrices que le había dejado la viruela desaparecieron. 

Hoy es considerada patrona de los ecologistas y de los indios de norteamérica.

Para saber más sobre Santa Kateri recomendamos visitar la página de Saint Kateri Conservation Center https://www.kateri.org/our-patron-saint/ (en inglés) y conocer la interesante labor de este grupo.

Irene González Hernández

Irene González Hernández

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