¿Qué puedo esperar? Que venga tu Reino

En el Talmud está escrito que al morir, una de las seis preguntas a responder con sinceridad es: ¿con cuánta ansia esperaste al Mesías? Una pregunta directa, que debería arrebatarnos de nuestra zona de confort. Porque a esa pregunta hay que responder que no esperamos pasivamente. Divisamos al Mesías que ya viene y no tarda, que nos preguntará directamente ¿cómo me esperaste?
Entre el ruido y la prisa de Jerusalén
Entre el ruido y la prisa de Jerusalén, un hombre detuvo el tiempo, sin vergüenza, no como en ocasiones puede ocurrirnos, que nos persignamos rápido para que otros no vean. Abstraído del mundo, en un diálogo personal, hace de su vida una oración constante.
Las piedras no se marchitan
Es parte de la tradición llevar colocar una piedra, no solamente para señalar la visita, sino porque al contrario que las flores, las piedras no se marchitan, son duraderas y simbolizan la permanencia –de los difuntos- en nuestra memoria.