En el 2013 algunas monjas se sentaron a descansar en una de las columnas de la Vía de la Conciliación. La plaza de San Pedro estaba abarrotada, el Papa Francisco había sido electo pocos meses atrás y todos querían escucharlo en la audiencia de los miércoles o en el ángelus del domingo. Quizá en nuestro imaginario las monjas están empolvadas en los conventos y nos olvidamos de que también ellas salen a divertirse, a tomar un café, y por qué no, en grupo con las amigas se sientan en alguna columna a platicar.

Una objeción y una respuesta a “¿Plagio en Magnifica Humanitas?” Sobre la tradición, la cita y los tiempos de desolación epistémica
“Quitad la posibilidad del escándalo, como se ha hecho en la cristiandad, y todo el cristianismo (…) queda abolido, porque se ha convertido en una cosa fácil, una superficialidad que ni hiere ni cura con suficiente profundidad”
—Søren Kierkegaard, Ejercitación del cristianismo.


