ChatGPT tras bambalinas
La principal razón por la que muchas profesiones pueden desvalorizarse con los desarrollos de la Inteligencia Artificial se debe más a la falta de comprensión respecto de lo que estos modelos realmente hacen.
La principal razón por la que muchas profesiones pueden desvalorizarse con los desarrollos de la Inteligencia Artificial se debe más a la falta de comprensión respecto de lo que estos modelos realmente hacen.
México era un país que, como Cuba, se convirtió en una cápsula del tiempo, aislado de todo el mundo. Pero no por un dictador, ni nada por el estilo, sino por un extraño fenómeno que no nos detendremos explicar, ya que sólo una persona con un grado avanzado en el estudio de la física cuántica y, extrañamente, de la alquimia y mitología podría entender.
El libro electrónico parece, más o menos, un papiro. Es una tecnología obsoleta.
Aunque Crawford titula su libro ‘Atlas of AI’ (En español, ‘Atlas de la inteligencia artificial’), no refiere sólo a la IA: vuelca su mirada sobre la computación en general y, en lo ambiental, sobre los costos ambientales de toda la industria electrónica. Afirma que, en la IA, la parte inteligente no es artificial y la parte artificial no es inteligente. Dado que el término es confuso (responde, en buena medida, a fines mercadotécnicos) en este artículo hablaré, más bien, de algo así como el Atlas de la computación materializada.
«es perfectamente posible para una persona estar fuera de la cárcel y, de todos modos, no estar libre: estar sin encadenamientos físicos y, aun así, ser un prisionero psicológico, orillado a pensar, sentir y actuar como los representantes del estado nacional, o de algún interés privado dentro de la nación, quieren que piense, sienta y actúe»
No a todos les interesa que surja un movimiento social fuerte en contra de los abusos de los gigantes tecnológicos. Muchos, incluso, no creen que haya abusos. Otros no quieren que surja porque son ellos los abusivos. De cualquier modo, a todos les interesa saber si es posible. A unos para luchar y resistir, a otros para defenderse y a otros para precaverse.
El exceso de poder me parece una razón suficiente para plantar resistencia contra las redes sociales vinculadas con Facebook (WhatsApp e Instagram son las más famosas). La ambición inhumana con la que se dirige la corporación es otra razón. No estoy de acuerdo con esa visión de la vida y las relaciones humanas, y tampoco estoy de acuerdo con promoverlas.
El mundo ha cambiado, la realidad es difusa: nos movemos entre el byte y el átomo. Quizá esto resulte más claro para los millenials y los nativos digitales.