El hábito no hace al monje, pero el vestuario hace al personaje: conversación con Camilla Giommarini
El hábito no hace siempre al monje, pero un buen vestuario acentúa al personaje y lo vuelve memorable para el imaginario colectivo.
El hábito no hace siempre al monje, pero un buen vestuario acentúa al personaje y lo vuelve memorable para el imaginario colectivo.

La noción de vida buena -en griego eudaimonia para Aristóteles- puede ayudar a responder las interrogantes: ¿qué aspectos de la vida buena están en poder de los sujetos? y ¿cuáles dependen en mayor medida del capital económico, del capital cultural y del capital social que posea?
Hago un llamado a todos para que nos ayuden a seguir divulgando la información para que todos tengamos los ojos puesto en Colombia y en lo que está pasando.
El exceso de poder me parece una razón suficiente para plantar resistencia contra las redes sociales vinculadas con Facebook (WhatsApp e Instagram son las más famosas). La ambición inhumana con la que se dirige la corporación es otra razón. No estoy de acuerdo con esa visión de la vida y las relaciones humanas, y tampoco estoy de acuerdo con promoverlas.
La falacia de supresión de pruebas, también conocida como falacia de evidencia incompleta o cherry picking, se da cuando de manera deliberada se seleccionan ciertos datos, información o argumentos que nos ayudan a respaldar una postura, ignorando de este modo las evidencias que contradicen esos supuestos.
Todos queremos libertad. Los países libres han conquistado al mundo (o casi todo). Y lo rigen. Desde la época de los egipcios a las tiranías
I call on everyone to help us to keep spreading the information so that we all have our eyes on Colombia and what is happening.
Un compendio que desmenuza una jugada para explicar por qué la NFL es lo que es.
Si alguien le dijera a tu hijo que escupir a una persona es un acto deleznable e indecente, ¿cómo reaccionarías? ¿Qué saben nuestros niños acerca de las consecuencias violentas que el uso vulgar de su saliva puede provocar?
Lo que parece cierto es la necesidad, inaplazable, de desarrollar una visión no dual de la realidad, que se extienda también a la política. Para ello es necesario tener una visión que no ponga las ideas en el centro sino las necesidades de los demás, una cercanía a la realidad, una cercanía al sufrimiento humano, en una palabra: la compasión.