La posibilidad más propia

Existir es, según las reflexiones de Heidegger, abrirse a las propias posibilidades. Entre ellas, la propia muerte es la posibilidad más cierta. Pero la muerte no es simplemente el último suceso de la vida. No es un incidente final, sino que su incidencia se da a lo largo de toda la existencia: el morir surca la existencia del ser humano de inicio a fin.

Piedras de tropiezo

En 1966 comenzó el artista Gunter Demnig un proyecto llamado Stolpersteine, que podríamos traducir como piedras de tropiezo.

Las piedras no se marchitan

Es parte de la tradición llevar colocar una piedra, no solamente para señalar la visita, sino porque al contrario que las flores, las piedras no se marchitan, son duraderas y simbolizan la permanencia –de los difuntos- en nuestra memoria.

Amor y muerte

La relación entre Modigliani y Hébuterne va más allá del arte, el amor y la muerte.

El enigmático epitafio griego

Una de las tumbas más visitadas en Pére-Lachaise es la de Jim Morrison –el Rey Lagarto- poeta y vocalista del grupo de rock The Doors.

Besar la esfinge

Los admiradores comenzaron con la tradición de besar la tumba y dejar la marca del labial, asimismo dibujaban corazones y mensajes. La piedra era decorada una y otra vez con besos rojos.

El cronopio de Cortázar

Difíciles de describir, los verdes y húmedos cronopios, son más un concepto que un ser en el imaginario del escritor Julio Cortázar. Y sin embargo sabemos que un cronopio es el centinela de su tumba. La sencilla tumba de granito blanco, que además es difícil de localizar en el vasto cementerio de Montparnasse, podría pasar casi desapercibida, si no fuera por la escultura del cronopio realizada por Julio Silva.

La música llora en París

La musa de la música Euterpe llora sobre la tumba del compositor polaco Chopin, quien desde 1849 descansa en el cementerio parisino Pére-Lachaise.

Baudelaire: el poeta maldito

Algunos visitantes podrán detenerse ante el general Aupick, pero muchos otros dejan coronas de flores, versos y besos al poeta maldito.

El cementerio judío de Praga

Las lápidas resquebrajadas del cementerio judío de Praga, en el Josefov, nos hablan de un mundo que pasó hace cinco siglos.