La espiral de la eutanasia
¿Cuál es el siguiente paso en la espiral de la eutanasia? Ya pueden postular a ella incluso personas sanas, que simplemente se han hartado de vivir. Ahí el valor de la vida ha sido sacrificado en el altar de la libertad.
¿Cuál es el siguiente paso en la espiral de la eutanasia? Ya pueden postular a ella incluso personas sanas, que simplemente se han hartado de vivir. Ahí el valor de la vida ha sido sacrificado en el altar de la libertad.
Por Pbro. Mario Arroyo En la navidad todo se viste de luz y color. Las lucecitas que se prenden y se apagan simbolizan la alegría.

Siendo el Amo y Señor de cuanto existe
bien pudo preferir comodidad,
quiso en cambio un pesebre frío y triste.
¡Lección incomparable de humildad!
El adviento es entonces tiempo de espera, pero no pasiva. La mirada alternativa hacia el pasado y el futuro encuentra una síntesis creativa en el tiempo presente.
En nuestra vida cotidiana, muchas veces no entendemos por qué pasa algo. La parte dolorosa de los acontecimientos que nos toca vivir es difícil de comprender y aprovechar.

“La familia pequeña vive mejor” fue un eslogan gubernamental en nuestro país a principios de los años setenta; su objetivo era detener la tasa de crecimiento poblacional del país.
Muchos ricos son completamente capaces (moralmente) de organizar unos juegos así, en los que apuesten y disfruten con la muerte y la miseria de otras personas. Esa es una manera de ver la serie. Pero, ¿qué tal que, de hecho, lo hacen? No me refiero a que exista una isla con un verdadero Juego del calamar. Quiero decir…
Eran las doce de la noche. Apenas uno o dos días antes había conseguido entregar mis avances de la tesis doctoral, así que estaba libre para concentrarme por completo en el acontecimiento más extraordinario de mi vida: el nacimiento de nuestro primer hijo.
Un profesor universitario me preguntó: “¿estamos obsesionados los católicos con el aborto?”, a raíz de mi desconcierto sobre la afirmación de Joe Biden, quien sostiene que el Papa le dijo que era un buen católico y que podía acercarse a comulgar.
Jesús nos enseña en la Cruz es a amar a través del dolor; nosotros a veces podemos buscar el dolor para amar de esa forma, a veces no lo podemos evitar y necesitamos encontrar ese camino, para brindarle el sentido que nos lo haga más llevadero.